Tratamientos Faciales: Punta de Diamante

Que es el tratamiento de Punta de Diamante

La microdermoabrasión con puntas de diamantes es un procedimiento no quirurgico ni doloroso, ni tampoco implica ninguna clase de secuela. Las puntas diamantadas desgastan la superficie de la piel, mientras que van succionando los deshechos que se producen.

Este tratamiento de exfoliación o peeling también tiene su efecto en las capas más superficiales de la piel por lo que puede aplicarse para la remoción de líneas en los labios, cicatrices de acné, arrugas finas, líneas de expresión y manchas causadas por el sol. Incluso puede servir para reducir el aspecto de las estrías.

Permite efectuar una exfoliación controlada y progresiva de la piel, quitando las células muertas de los tejidos, logrando que la piel se vea más joven y más sana. La persona se verá de aspecto más joven y natural. Se registra mucho menos daño debido a que no hay fricción.

Es un tratamiento tanto para pieles jóvenes como para adultas, no invasivo, indoloro, sin molestias y no requiere anestesia. Los resultados se observan luego de cada sesión. Cuanto más viejos nos volvemos, a la piel le es más difícil regenerarse y la renovación de la células muertas es considerablemente más lenta. La Microdermoabrasión realiza la regeneración y le devuelve a la piel su lozanía.

Puede llevarse acabo en cualquier momento del año – aunque los cuidados cambian de invierno a verano por la clase de exposición que la piel sufre en los distintos climas.

Si se va de vacaciones, la exfoliación de la piel con Microdermoabrasión la prepara para el uso de cremas autobronceantes y su bronceado parecerá más natural.

Su uso debe ser moderado, como con cualquier otro tratamiento de peeling. Usualmente, se necesitan de 6 a 12 sesiones (de aproximadamente 20 minutos cada una), pero es importante dejar pasar entre cada una de ellas al menos una semana. Al terminar el tratamiento, es recomendable hacer un mantenimiento cada dos o tres meses.